La experiencia nos señala que, en general, los alumnos que por primera vez ingresan a la universidad lo hacen con una cautela que a veces parece desconfianza mezclada con una cierta dosis de miedo. Desde nuestro punto de vista, nos parece que esa cautela, desconfianza o miedo tiene por principal causa, consciente o inconsciente, el hecho de que por primera vez en sus estudios, Uds., los nuevos estudiantes universitarios, asumen un mayor nivel de libertad para desarrollar sus estudios. Ya no existe la tutela diaria de la escuela secundaria. Ahora todo depende en gran parte de Uds. mismos para planificar y organizar sus estudios. Es lo que se denomina autonomía. Pasar a ser autónomos luego de unos quince años de estudios controlados por los colegios y escuelas requiere un serio planteo personal en cuanto a las responsabilidades que deben asumir. Para concretar con éxito esa toma de responsabilidad lo mejor que pueden hacer es tratar de superar el primer cuatrimestre sin amilanarse por las dificultades que vayan a encontrar. Sepan –y se los hemos dicho en las entrevistas personales- que, en promedio en todas las universidades, el 50% de los recién ingresados abandonan sus carreras en los primeros meses. Ese porcentaje desciende en la UCES al 30 o 35% y acontece en su mayor parte luego del primer examen parcial . Esa es la valla que deben saltar. Si lo logran, estarán del otro lado. Aquí van, a continuación, algunas ayuditas que les ofrezco para enfrentar con mayor probabilidad de éxito los primeros parciales.
A. AYUDITAS PARA ABANDONAR EL ESTUDIO “DE MEMORIA”. La memoria humana es sumamente valiosa y sus contenidos en forma de informaciones dependen de lo bien que percibimos nuestro entorno. La percepción de las cosas, a su vez, depende de la atención. Por lo tanto, debemos incrementar nuestra atención en todo lo que respecta al estudio, ya sea en lo académico como en los detalles prácticos de todos los días. Lo importante, luego de hacer ingresar en nuestro cerebro las nuevas informaciones, es tratar de ligarlas en nuestras neuronas de manera que formen redes conectadas entre sí. Estas conexiones producen el pensamiento reflexivo que permite darle valor (importancia) a las informaciones, que de otra manera permanecerán “sueltas” en la memoria. Cuando decimos que estudiamos “de memoria” nos estamos refiriendo a que tratamos de memorizar nuestras “lecciones” mediante las informaciones recién recibidas, sin intentar ubicarlas en las redes neurales. Por eso nos cuesta tanto trabajo estudiar de esa forma. Es aburrido, tedioso, cansador. En cambio, cuando aprendemos a darle valor a las informaciones mediante la reflexión, el panorama cambia totalmente. ¿En qué consiste el cambio? Consiste en que cuando aprendemos a pensar logramos entende qué significan para nosotros cada una de las piezas de información recibidas, debido a que hemos logrado incluirlas organizadamente en nuestras redes neurales. Al así hacerlo, descubrimos casi repentinamente que ahora todos los asuntos que hemos vinculado entre sí nos despiertan un interés personal por la lectura y el estudio. El resultado final es que ahora podemos explicarles las “lecciones” a los profesores –y a otros- en nuestras propias palabras, sin tener que recurrir a la repetición “de memoria” de los párrafos de los libros de textos.
Hasta aquí todo muy bien pero ¿cómo se supera esa forma de estudiar que nos ha legado la escuela primaria y la secundaria? ¿En qué forma los ayudamos a Uds. en nuestra Facultad para superar ese inconveniente? Aquí siguen algunos consejos vinculados con ese tema:
1. No se arrojen a estudiar sin redes de protección. En los cursos sobre métodos de estudio, previos a la entrada en la Facultad, los profesores les enseñan a Uds. a construir mapas conceptuales , que son la materia prima con la cual nuestros cerebros organizan las informaciones, transformando dichos mapas en redes neuronales, como les expliqué arriba. Si han tomado a la ligera dichos cursos, a pesar de los esfuerzos de los profesores, espero que estas líneas les sirvan para darse cuenta de la importancia que tiene la construcción de los mapas conceptuales. Ojalá yo de estudiante hubiera sabido hacerlos. ¡Cuánto esfuerzo inútil me hubiera ahorrado! A dichos cursos no los incluimos como un requisito burocrático más de ingreso a la Facultad. Los incluimos para facilitarles a Uds. el estudio. Pero como no podemos obligarlos a que utilicen esa metodología cuando deban estudiar cada tema, dado que Uds. ahora son independientes para organizar sus carreras, depende de Uds. que le extraigan beneficios. Practiquen con los mapas conceptuales. Verán que se les convertirá en una segunda naturaleza. Nada de notas sueltas y de los anticuados cuadros sinópticos. No hagan equilibrios sin redes, como los equilibristas de los circos. Pónganles redes a sus estudios.
2. ¿Cómo? ¿Ya están pensando en abandonar la carrera? Piensen... El tema que en la lectura se denomina “comprensión de textos” resulta crítico en el acceso a la universidad. Por diversas causas que no es necesario detallar aquí, la gran mayoría de los alumnos de la escuela secundaria no suele comprender lo que lee, no solamente los textos escolares sino todo tipo de lectura. Otra vez, el origen del mal reside en el proceso de atención y de percepción, tal como explicaba al comienzo de este “manual”. A comienzos de 1999 tuve oportunidad de leer una entrevista que le efectuaron al Dr. Julio César Labaké en La Nación, donde el profesor explicaba el método que utilizaba en algunas escuelas secundarias para “ayudar a los alumnos a pensar”. Me pareció interesante lo que Labaké le explicaba al redactor y me puse a la tarea de conectarlo e interesarlo en una ampliación de su método para aplicarlo con los estudiantes universitarios en la asignatura que habíamos denominado Análisis Conceptual . Aceptado el desafío y redactado el manual correspondiente, el primer curso experimental se realizó en el 2000 con un resultado tan satisfactorio que desde entonces al Método Labaké lo hemos venido utilizando en cuatro carreras de la Facultad. En la última encuesta que realizamos entre los alumnos del primer año acerca de sus opiniones sobre el método, el 60% dijo que mediante ese método “se aprendía más” y que era “más entretenido que las clases tradicionales”. Solamente un 4% dijo que prefería las clases tradicionales (lecciones del profesor). Un 20% expresó que el Método Labaké “lo ayudó en su vida personal y familiar”. Además, en un libro reciente sobre educación, dos investigadoras creen haber descubierto que el método, al ayudar a los alumnos a desarrollar el pensamiento abstracto, facilitaba el acercamiento a los números (ese tema que suele despertar terror en los alumnos del secundario y que se refleja en la pregunta que suelen hacerme cuando los entrevisto: “Esta carrera ¿tiene muchos números?”). La asignatura Análisis Conceptual ayuda a aprender a pensar. Por eso, si dentro de unas semanas están pensando en dejar la Facultad, piénsenlo... y sobre todo, llámennos en su ayuda. Recuerden (como en la TV): “¡Llamen ya!”.
3. Atorníllense a sus carreras: estudien en grupos. En nuestra Facultad le damos mucha importancia al estudio grupal. Un grupo de cinco o seis alumnos estudiando juntos un mismo tema responde a muchos de los incentivos para estudiar que he venido mencionando hasta ahora. En primer lugar, estudiar en grupos crea casi de inmediato un interés por el tema debido a que al escuchar diferentes opiniones nos obliga a prestar más atención y a desarrollar la percepción que, como vimos, son variables cruciales para crear las redes neurales. Es por eso que el Método Labaké adopta el estudio en grupos, y es por eso también que la metodología de los casos que utilizamos para estudiar negocios también requiere que la búsqueda del problema de una empresa, su análisis y la alternativa elegida se haga en forma grupal. Esa es la razón por la cual los bancos de nuestras aulas no están atornillados al piso. Preferimos que Uds. sean los que estén atornillados a sus carreras.
B. AYUDITAS PARA EL PRIMER PARCIAL . Ya les dije que luego del primer parcial el porcentaje acumulado de deserciones puede llegar a ser del 30 al 35% de los alumnos ingresados en marzo. Por eso es necesario que Uds. tomen conciencia de ese hecho. “A mi no me va a pasar” dicen todos. Pero el asunto es que les pasa al 30-35%. En la parte A de este “manual” mencioné algunas ayudas vinculadas con la parte académica. En esta Parte B les daré algunos tips (“ayuditas”) que si bien parecen detalles al lado de la A, tienen su “valor agregado”.
1. Seguir las clases. Como decía, ahora Uds. son independientes. Nadie los va a “monitorear” para que todos los días “hagan sus deberes”. Si durante los primeros días se toman la libertad de escuchar solamente las clases de los profesores y no las siguen en los libros y en los trabajos que se les solicitaron, se van a encontrar que la fecha del temido PP (primer parcial) se les viene encima. Y cuando quieran reaccionar, solamente van a tener unos pocos días para preparar todas las asignaturas y ponerse a tiro de los demás compañeros que lograron ejecutar una mejor programación. Uds. ahora son libres, pero la responsabilidad es parte de la libertad. 2. Aprovechen las clases de apoyo. En cuanto sientan que van a desesperarse por algo que no entendieron en clase, aprovechen la labor de los profesores en las clases de apoyo, que les ofrecen después de las horas de clase. Acudan a ellos para esclarecer esas dudas. Tengan en cuenta que la vida en las aulas continúa y que cada vez son más académicamente elevados los temas que se tratan, pues se van encadenando entre sí (en redes, como dijimos). No dejen que muchas diferentes dudas se les acumulen. También aquí: “¡Llamen ya!”.
3. -Con los exámenes se aprende...-
-¿Cómo dijo?-
Los exámenes (“evaluaciones”, en lenguaje académico) no son pruebas de resistencia sino que forman parte del proceso de enseñanza. Por lo menos eso dicen los expertos en educación. Uds. y yo sabemos por experiencia que pocas veces hemos considerado en esa forma a los exámenes los. Las maestras y maestros primero, y luego las profesoras y profesores, nos han acostumbrado a que el ciclo lectivo termine con la última clase y que luego vengan esas pruebas denominadas exámenes. Estos, cuando se los consideran correctamente, son oportunidades que sirven para integrar los conocimientos acumulados a lo largo de un período. Por eso, no se conformen con conocer solamente las notas cuando los profesores se las comunican. Los profesores tienen la obligación de hacer la “devolución” (siempre esta palabra me ha parecido vinculada al proceso digestivo...y en realidad es así, porque ellos están indagando si hemos digerido correctamente las informaciones). La devolución es el acto por el cual los profesores señalan los errores en que han incurrido en general los alumnos. Pero Uds. tienen todo el derecho, y también la responsabilidad, de “personalizar” esas devoluciones, preguntándoles a los examinadores el por qué de sus notas en particular. Si tienen dudas, pregunten, ya sea que hayan aprobado con diez o reprobado con dos. Aprovechen porque la devolución es parte del aprendizaje.
4. “¡Pero, profesor, éso no se vio en clase”! En las clases suelen no explicarse todos los contenidos del programa. Los profesores juzgan a veces que algunos temas son lo suficientemente sencillos como para que los alumnos los aprendan en los textos sin necesidad de explicarlos en clase. Pongan atención en este detalle para evitar defenderse de un aplazo diciendo “no lo vimos en clase”. Pueden no haberlos visto en clase, pero con seguridad el profesor les habrá indicado que los estudien en sus casas. Esos temas son tan valederos para los exámenes como los que se tratan en el aula. Y si no los entienden ¿para qué están sino las clases de apoyor?
5. La “Introducción al Método de Casos” es para leerla. Al comienzo de los cursos lectivos del Primer Año solicitamos a los alumnos que retiren de los locales autorizados la “Introducción al Método de Casos”. Aparte de la explicación que les darán los profesores acerca de dicho método, que forma la columna vertebral de nuestra Facultad, interésense en leerlo en toda su extensión. Les será muy provechoso para discutir con sus compañeros los primeros casos que se les entreguen para analizar y resolver. C. POR ÚLTIMO, UNA MISCELÁNEA. Según el DRAE (abreviatura utilizada por los expertos para referirse al Diccionario de la Real Academia Española) “miscelánea” significa “escrito en que se tratan muchas materias inconexas mezcladas”. Pero también significa “ Mezcla, unión de unas cosas con otras”. Y aquí el DRAE no dice mezcla de inconexos . Los tips que siguen a continuación parecen inconexos pero sin embargo están ligados por el fino hilo que conduce finalmente al éxito en nuestra Universidad.
1. Lean siempre las carteleras. No es un medio tan up-to-date como los mails y ni qué decir de los celulares, pero cumple su función de información rápida e instantánea, siempre que los involucrados las lean. En las carteleras pueden aparecer anuncios de las oficinas administrativas o de los sectores académicos tales como fechas de exámenes, datos extras que se requieren de los alumnos y cosas por el estilo. Para evitar sorpresas, léanlas. Otra vez, el “yo no lo sabía” no vale.
También encontrarán en la segunda cartelera entrando por Paraguay 1318 los planos de cada piso del edificio con la ubicación de las aulas numeradas y otras dependencias. Los alumnos nuevos suelen perderse en nuestros vericuetos, por lo que les aconsejo que recurran a este viejo método de las carteleras para saber ubicarse en el edificio. Además, podrán conocer la galería con las fotos de todos los personajes que componemos la Facultad de Ciencias Empresariales. (Aunque dichas fotos figuran hoy en la portada de este número de La Carta, junto con los planos del edificio de nuestra Facultad).
2. Nivelación del idioma Inglés. En beneficio de Uds. no dejen pasar la oportunidad para conocer en qué nivel se encuentran en la comprensión de la lengua inglesa, y para eventualmente cursar gratis un curso muy práctico del idioma . Aprovechen lo que queda de marzo y abril para realizar la traducción que se les ha solicitado. (Llamar a la secretaria del Decanato, de 8 a 16 hs. para pedir turno: 4815 3290, int. 151, Sra. Beatriz Holguín). Y como se lo recomendamos en la entrevista personal, lean previamente uno o dos números de la publicación Management Herald, donde siempre figuran casos en inglés con sus glosarios en español.
3. Al inscribirse en las materias eviten problemas futuros. Sigan el orden de los planes de estudio cuando se inscriban en cada asignatura. Las primeras materias deben ser las del cuatrimestre que están cursando y luego vayan sucesivamente desde el primer año al cuarto. Existen materias cuyas aprobaciones constituyen un requisito previo para anotarse en otras. Esos requisitos se denominan correlatividades . Para evitarse sorpresas, no intenten inscribirse en materias cuyas correlatividades no han aprobado. En la página Web de la UCES encontrarán los listados correspondientes.
4.Conozcan la programación de las fechas de los exámenes parciales : El sistema que rige en nuestra Facultad es el siguiente:
Primera semana de los parciales: se rinden asignaturas que se han cursado los martes y jueves.
Segunda semana de parciales: asignaturas de los lunes, miércoles y viernes.
También se rinden exámenes los lunes, en todos los casos en que haya que habilitar fechas extras debido a los feriados.
5.Visitas productivas. Ahora les curso dos invitaciones que no pueden dejar de lado para cuando tengan alguna duda, o precisen una recomendación o resolver cualquier tipo de problema personal que pueda coartar sus estudios:
Visítennos en nuestro penthouse (¡Qué tal!) del Quinto Piso (Decanato y Dirección de Carreras). Somos más friendlies que el sistema Microsoft.
Por último, como les sucede a las bases de las columnas que sostienen los edificios, conozcan a la Secretaria Académica, la Lic. María Laura Pérsico; y al Secretario Académico, Sr. Antonio Petrullo, en cuanto se topen con algún intrincado problema académico o administrativo que los directores de carreras no puedan resolver (o para los cuales no alcance la inteligencia del Decano). No se los pierdan. Valen la pena. (Por favor, háganme quedar bien: no les pidan que les aprueben un examen reprobado o que les borren una falta sin justificativos).
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Antes del final del curso lectivo del primer cuatrimestre les propondremos a Uds. que completen un cuestionario anónimo con el propósito de enterarnos de cómo han sido sus experiencias durante esos casi cuatro meses. Espero que si se apoyan en las ayuditas que les he sugerido, el número de cuestionarios de respuesta esté cerca de la cantidad de alumnos ingresaron en marzo, sin el descuento del 35%. ¡A conectar las neuronas! |