Cómo hacer crecer habas en Liliput.
Libros del Zorzal. Buenos Aires, 2002
Dante Avaro
Gabriela Iglesias
Introducción
Este es un texto circunstancial, es decir, contingente. Sin embargo a pesar de las circunstancias, biográficas, históricas, organizacionales e institucionales, lo que nos impulsó a realizar esta investigación y a exponer nuestras ideas, es una necesidad imperiosa de dotar de sentido a nuestra práctica profesional. En otras palabras, un texto circunstancial es una búsqueda de sentido, una forma de arremeter contra la fatiga organizacional y los prejuicios institucionales. Es así que pensar nuestras prácticas, nuestras organizaciones y nuestras instituciones es en cierta manera encontrar sentido a lo que somos, lo que hacemos con otros y también repensar nuestra obligación profesional.
En este ejercicio de pensar y repensar nuestras organizaciones y nuestras prácticas, realizamos varias reuniones con expertos, redactamos algunos borradores y, fundamentalmente, convivimos en un diagnóstico unánime: la Universidad tal como la conocimos está sepultada en un mundo que sólo la reconoce por la gloria de lo que alguna vez fue. La Universidad argentina se aferra tenazmente a sus míticas representaciones colectivas, pero lo que hay de vital en ella no encuentra su propio espacio en un mundo que cambia y que, en el vértigo del cambio, no arroja demasiadas redes necesarias para sujetar lo que todavía aún no ha perecido. Es imposible aferrarse a lo que se hunde, aunque sabemos que aferrarse a lo que queda es la estrategia de supervivencia más antigua a la que recurrimos los seres humanos cuando no sabemos con claridad lo que está por nacer. Sin embargo, tenemos que asegurarnos de estar parados sobre lo que se mueve para nacer y no aferrados a lo que sobrevive para perecer tarde o temprano. Esta no es una tarea fácil, pero ¿alguna lo es? En este sentido, tenemos la firme convicción de que re – pensar nuestra práctica y nuestras organizaciones será un desafío productivo si sumamos a la reflexión una agenda nutrida de propuestas.
Universidad-Empresa: ¿podemos hablar de “organizaciones encadenadas”? Por un lado, las organizaciones se hallan encadenadas a sus propias dinámicas, trayectorias, saberes y habilidades, lo cual les otorga identidad y especificidad. La Universidad produce, piensa y se piensa de manera diferente al modo en que lo hace la Empresa (que también produce, piensa y se piensa ). El problema reside en que, en ese proceso, cada una de ellas suele abroquelarse y retroalimentarse fortaleciendo sus ataduras e imposibilitando la extensión de lazos más allá de sus propias identidades.
Por otro lado, la elaboración de una política de desarrollo pensada para el mediano y largo plazo no puede dejar de lado la forma en que la Universidad y la Empresa complementan sus prácticas y conocimientos. En un modelo de desarrollo sustentable, la producción de conocimiento y la de bienes y servicios están destinadas a transitar un camino conjunto que eslabona saberes, métodos, objetivos y recursos. El mundo desarrollado ofrece pruebas de esta interacción. En tal sentido, la Universidad y la Empresa deben estar encadenadas entre sí dentro de un marco regulatorio transparente que permita el desarrollo de ambas. Así como los eslabones de una cadena pierden su funcionalidad cuando se desprenden, ya que dejan de contribuir a la cohesión de una estructura, la desarticulación de estas dos organizaciones no podrá sustentar ningún emprendimiento nacional que implique crecimiento económico y desarrollo social.
Sabemos que la discusión acerca de las formas de articulación entre la Universidad y la Empresa se ha planteado de manera diversa y presenta diferentes grados de desarrollo en el mundo. En Argentina, esta cuestión ha ido ganando espacio en la agenda de los diferentes actores involucrados en el proceso de financiar, producir, comunicar y transferir conocimiento. Sin embargo, hasta el momento, no se había realizado un trabajo que, tomando las experiencias realizadas en otros países y luego de un diagnóstico de la situación local, propusiese alternativas de gestión en la materia como las que intentamos exponer en este ensayo. Las Universidades públicas y privadas se hallan ante la necesidad de revisar sus mecanismos de producción de conocimiento, considerando que la problemática no se reduce únicamente a cuestiones de índole financiera –aunque no puede desconocerse la importancia de esta variable- sino también a decisiones institucionales que remitan a una discusión en torno al papel de la Universidad en la sociedad. A tal fin se dirige nuestra investigación.
Evaluar las prioridades acerca de la producción de conocimiento es un desafío que no intentamos agotar en nuestro libro, pero el problema queda planteado en términos de los recientes cambios que afectan las formas de dirigir la competitividad, sostener el desarrollo y asignar papeles al sector público y privado.
Nuestra investigación se desarrolla sobre los siguientes ejes temáticos:
- Las dificultades y facilidades para articular acciones tendientes a la producción de conocimiento en el ámbito universitario con intereses de sectores productivos o de servicios que no comparten la misma forma organizacional en el contexto de un país subdesarrollado.
- Los marcos institucionales que rigen en la actualidad el proceso de producción de conocimiento en Argentina.
- Las previsiones presupuestarias que deben tomarse en cuenta para optimizar las posibilidades de producción y aplicación de conocimiento destinado al desarrollo.
Partimos del supuesto de que la ciencia y la tecnología no están siempre y en todo lugar destinadas a la producción. Sólo lo están cuando media, entre los empresarios y sus organizaciones, una red institucional que relaciona a estos actores distantes.
La necesidad de reformar la institucionalidad de la ciencia y la tecnología y, por ende, sus modalidades de organización se pone de manifiesto en el texto como condición para atribuirle valor agregado a la vinculación Universidad-Empresas como factor determinante de la dinámica macroeconómica.
Dentro de este marco teórico, uno de los interrogantes planteados en el texto es: ¿Cómo podemos, desde el Sur, afrontar el desafío de postular un sistema conocimiento en un mundo productivo globalizado? Para dar respuestas a este problema es necesario analizar las condiciones de posibilidad de transformar la ciencia y la tecnología en fuerzas productivas.
De este modo, no puede eludirse el re- pensar la vinculación entre Universidad-Empresa y entre el sector público y el privado cuando, en medio de la globalización in primis, la transformación del conocimiento en fuerzas productivas es parte del problema.
Entonces, el papel que le cabe al sector privado en este momento es más que significativo, puesto que debe orientar los procesos de apertura de la Universidad, debiendo ésta evaluar por su parte las condiciones que tiene que enfrentar para un intercambio exitoso, como también las formas de articular la relación con la empresa que posee su propia racionalidad.
En el capítulo 2 el lector encontrará una reseña bastante pormenorizada de la relación entre Universidades y Empresas en la historia científica argentina reciente. En el capítulo 3 se comparan las organizaciones empresariales y universitarias, con énfasis en la construcción de elementos operacionales que guíen posibles cursos de acción en el proceso vinculativo. También se presta atención al rol que le cabe al Estado en ese proceso. El capítulo 4 está destinado a mostrar cómo las Universidades emprendedoras han resuelto las barreras organizacionales e institucionales para efectivizar la vinculación deseada. En el capítulo 5 se señalan algunos nudos problemáticos detectados en la organización universitaria que reclaman prontas reformas. En el capítulo 6 se propone el modelo del sistema de financiamiento competitivo como una forma, entre otras, de hacer frente a los desafíos que la institucionalización de la ciencia enfrenta en Argentina. Finalmente, cerramos el trabajo con una agenda emergente de problemas.
Muchas personas nos ayudaron con este trabajo. En primer lugar deseamos agradecer a nuestras familias por comprender que el trabajo intelectual es una carga, a veces demasiado pesada, que viaja con nosotros donde quiera que vayamos. Fenómeno difícil de aprehender, fundamentalmente para nuestros pequeños hijos. Pablo Stropparo, nuestro asistente de investigación, realizó un trabajo inapreciable: desgrabó conferencias, entrevistó actores, realizó (como buen estudiante de sociología) observaciones in situ, nos asistió eficazmente en la búsqueda ardua de materiales en un país que se empecina en no tener bibliotecas. El señor Pablo Cassará, y su equipo de colaboradores de la Fundación Cassara, nos proporcionó, en charlas muy amenas, datos invalorables.
Finalmente, Dante Avaro desea dedicar este trabajo a Juan Sixto y a Isabel , quienes enfrentaron sistemas adversos para quienes no pueden financiar su propia educación: el primero, el oligárquico; la segunda, el populista.
Gabriela Iglesias les agradece a Carlos Alberto y a María Luisa su ejemplo acerca de la necesidad de buscar siempre nuevas perspectivas, aún cuando las respuestas no estén a la vista.
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