TALLER 6
TALLERES DE PRESENTACIÓN Y DISCUSIÓN DE MATERIAL CLÍNICO

Cuerpos desinvestidos: Sobre el abordaje terapéutico de las enfermedades autoinmunes
Mabel Malinowski.
El punto de partida de este trabajo, se centra en las fijaciones a momentos anteriores a la constitución de las huellas mnémicas y los consecuentes estados de conciencia que pueden ser detectados en adultos como resultado de dichas fijaciones. La atención está centrada principalmente en el estado de pasividad, en la falta de recursos para procesar las desmesuras pulsionales y mostrar cómo el cuerpo puede ser objeto de la pulsión, invistiendo los órganos internos en forma de continuo estancamiento por déficit de ciertos mecanismos proyectivos.
Presento dos viñetas clínicas. Una conceptualización teórica da cuenta de estos desarrollos y fundamentos con lo cual pretendo describir características del abordaje psicoterapéutico en este tipo de perturbaciones, las patologías autoinmunes.
La memoria y la conciencia:
Desde el Psicoanálisis la teoría del trauma está ligada a la conciencia y a la memoria.. Hay una memoria anterior a la de las huellas mnémicas. Se trata de una memoria ligada a los procesos económicos que prescinde de los estados de conciencia cualificantes. La memoria es la propiedad de la sustancia viva de guardar información sobre ciertos acontecimientos previos. Posee una característica, el reconocimiento de sí, de aquello distintivo que lo separa de lo otro, ante lo cual debe reaccionar como ajeno y además almacenarlo. El sistema inmunitario es el sistema biológico que asegura la integridad del propio ser. Tiene la capacidad de eliminar lo que es diferente del propio ser biológico y de tolerar las sustancias que llevan las marcas de éste (Fridman, W. -1991-). Es difuso, móvil, y se encuentra en renovación constante. Toda sustancia que induce una reacción inmunitaria respecto de ella se denomina antígeno.
El problema, entonces, del conocimiento del propio ser y del no propio ser en biología, se reduce a la naturaleza de las estructuras de reconocimiento (linfocitos T y B) y de los anticuerpos que éstos producen.
Vemos en la rectocolitis ulcerosa, una acción agresiva de destrucción del colon donde
está involucrada la actividad excretoria en el funcionamiento de eliminación de las heces y una motricidad acompañante. Esta acción es específica ya que el sistema inmunitario no destruye otros órganos. La existencia de enfermedades autoinmunes demuestra que el propio ser puede ser reconocido, y convertirse en blanco del sistema inmunitario. Existen en el hombre sano anticuerpos naturales. Así el conocimiento del propio ser no está interdicto, lo que parece estar interdicta en el estado de normalidad es la reacción agresiva, destructiva, desencadenada por el conocimiento de un antígeno del propio ser. Si esto es así, resulta necesario que el sistema inmunitario sepa reconocer propio ser y no propio ser, pero también discriminarlos.
Los Procesos inmunitarios desde el psicoanálisis:
Muchas patologías somáticas como la artritis reumatoidea se correlacionan con un tipo de memoria en el nivel de los vínculos económicos interpulsionales, comandados por la autoconservación. La memoria inmunitaria implica equilibrios intrasomáticos y se correlacionan con la hipótesis de Freud, según la cual el cuerpo está constituido por un conjunto de células químicamente afines pero no idénticas que se rigen por el criterio de neutralización recíproca junto con la creación de una coraza antiestímulo de un mundo económicamente más poderoso del cual hay que defenderse.
Viñeta clínica:
Alejandra, es una paciente de 39 años que padece rectocolitis ulcerosa desde los 18 años y artritis desde hace 4 años, que le produce invalidez. Tiene una hermana un año menor que nunca trabajó porque aduce tener agorafobia y su madre está postrada desde hace 7 años al cuidado de ésta. Su padre era 15 años mayor que su madre, murió en el año 97. Era un hombre muy autoritario, nervioso, agresivo y enfermo. Ana, la madre trabajaba todo el día afuera en lo que podía y su hermana y ella se quedaban con el padre que tampoco se ocupaba mucho. Me comenta: “¿Sabés que la rectocolitis ulcerosa apareció en los campos de concentración?. Se podría pensar que tal era su estado de desamparo en ese entonces.
Su madre vive pero está hemipléjica, postrada en una cama, hace 7 años, además de padecer cáncer de cuello uterino. La hermana es soltera y tienen una relación muy conflictiva con Alejandra, la que constantemente le reprocha que no se hace cargo de su madre. Refiere dificultades económicas de ambas, que en el 2004 fueron desalojadas.
Su hermana Marina aduce, la agredía y la envidiaba.
Alejandra es una mujer de contextura pequeña, delgada, muy sumisa y sometida a las órdenes de los demás. No reacciona frente a la hostilidad ajena, siempre obediente, responsable y autoexigente. Está casada con Joaquín y lo describe como un hombre muy bueno que la cuida, la protege y la estimula constantemente para que empiece a hacer algo por ella y que tenga proyectos propios.
En una entrevista me muestra la muñeca izquierda y la rodilla izquierda muy doloridas e inflamadas por la artritis y se pone a llorar. Estas escenas tan reales, tan crudas parecen estar mostrando la desinvestidura materna, padecida desde muy temprana edad.
Viñeta Clínica Nº2:
Carolina, 33 años, padece artritis reumatoidea, desde hace casi dos años.
Aduce: “en mi casa hubo un incidente terrible, en el 2003 cuando estábamos de vacaciones, entraron a robar, como alguien vio lo que pasaba, llamaron a la policía y los ladrones antes de escaparse quemaron todo, no quedó nada. Lo hicieron con una crudeza y un ensañamiento…”
En esta escena Carolina describe cómo se siente víctima de una intrusión y termina despojada de todo, queda como un desecho, carente de subjetividad.
“Antes del incidente no me acuerdo como era, tengo muy poco registro de lo que era, insegura, miedo a todo, miedo a fracasar.
Con mi hermana (34) nos llevamos un año y medio de diferencia y es una amiga. Con mi hermana éramos muy pegadas. Mi hermano hace el rol de grande (27). Mis padres siempre nos comparaban. Papá es muy machista, nosotros le teníamos respeto. No nos dejaba salir solas. Mi hermana parecía una nena grande. Conmigo actuó como madre. No sé cómo explicarte. Cuando me diagnosticaron artritis, poco después del incidente, mi cuerpo estaba quebrado, duro.En esta escena se podría conjeturar que en el vínculo con los progenitores en una época de absoluta dependencia, la parálisis motriz podría corresponder a una coraza antiestímulo temprana.
Dos meses después tenía todas las articulaciones inflamadas, la eritro en 180, era un vegetal, me enojé con dios. Estaba abombada, me daba asco comer. Encima corté con mi novio, yo no me podía adaptar al ritmo de él. Después el incidente, la enfermedad. Mi papá no es de la idea que la mujer trabaje, pero yo tengo un emprendimiento.
Le pregunto cuál es y me dice: “indumentaria de protección contra incendios, protectores de oídos, botas especiales. Es un rubro difícil… pensarlo es una cosa, fabricarlo implica otras cosas. Yo siempre trabajé bajo patrón, me explotaban. No quiero ser un porcentaje y no figurar en nada.
Desconstitución de la eficacia de lo sensible en las afecciones tóxicas:
Cuando Freud se refirió a la envidia (Lo ominoso, 1919), se refirió a la envidia hacia algo valioso y otro tipo de envidia referida a la función de la mirada como destrucción silenciosa. En este caso (afección tóxica) Alejandra refiere una mirada envidiosa en su hermana como un rasgo fundamental que organiza el contexto al servicio de la pulsión de muerte. Algo de esto se expresa en Alejandra cuando aduce que su hermana cierra las ventanas y corre las cortinas de su casa porque la luz le perfora las pupilas. (Aludiendo además de la mirada fulminante a la perforación de la coraza antiestímulos) La envidia en este caso se refiere a la estasis libidinal que no consigue desplegar la violencia en un objeto extracorporal ni siquiera a la manera de una expulsión fuera del yo. Se deduce además el fracaso de la proyección constitutiva de la espacialidad anímica, y la falta de un interlocutor al cual dirigir interrogantes identificatorios, que no dieron la posibilidad de salir de la retracción tóxica. El caso de Carolina es distinto porque encontró en su hermana una mirada tierna y una contención que no tuvo con su madre. Cuenta esta escena:
“Cuando mi mamá salía, nos obligaba a limpiar toda la casa, mi casa es muy grande. Yo obedecía, me aceleraba y empezaba a limpiar y a pasar el trapo, me enchufaba. Mi hermana me decía, vení, vamos a mirar la tele y se sentaba en el sillón con las piernas sobre la mesita ratona. Ella me calmaba.”
Trabajo con materiales sensibles: En una sesión le propongo a Alejandra que con materiales de distintas texturas y colores haga lo que a ella se le ocurra, un trabajo de imaginación, libre, sin consignas.
-“Yo me doy maña para hacer las manualidades pero esto nunca lo había hecho”. Cuando cumplí 8 años, mi mamá me había adornado la galería con guirnaldas, la había hinchado tanto, tanto, que me hizo eso de materiales lindos. La cocina de mi casa era vieja, fea, tenía una cocina económica y la pared, era muy cascaruda, no tenía un trabajo fino, que se caía, se desprendía.
El baño era grande estaba en una habitación muy grande, el mismo techo de pinotea bien frío, toda la casa era bien fría”.
Cuando Alejandra dice "yo me doy maña para hacer manualidades pero esto nunca lo había hecho”, creo que se refiere a que tiene mucha habilidad manual para copiar, pero nunca había hecho algo relacionado con la creatividad, porque esta técnica se propone sin consigna, es libre. Libre de qué? Se podría pensar en un acto de elección de materiales, de elección de texturas y de armado sin ser ordenado por un superyo que dadas las características de esta paciente es un superyo, dictador, represor y autoritario. Sería la primera vez que Alejandra se siente libre para tomar una decisión y desplegar algo de su subjetividad.
En otra asociación que realiza de su trabajo, recuerda la habitación grande y el techo frío, toda la casa era bien fría:
Freud (1911b) prestó atención a las condiciones térmicas cuando aludió al autismo. El calor o el frío corporal derivan de la investidura o desinvestidura y que la coraza está constituída por una insensibilización fría e inerte. En un trabajo anterior comenté acerca de la pérdida brusca de temperatura como correlato del concepto de entropía que Freud toma de la segunda ley de la termodinamia. Allí describo ciertas características del contexto que se infieren en este tipo de perturbaciones del psiquismo temprano.
Cuando aduce que:
"la pared, era muy cascaruda, no tenía un trabajo fino, que se caía, se desprendía”.
Se podría pensar las propias envolturas psíquicas en términos de cáscaras, que cuando caen dejan una dermis expuesta a todas las agresiones. (Green, 1995) En Alejandra expuesta al congelamiento en un vínculo con una madre distante, en Carolina una exposición a quemaduras con una madre acelerada e intrusiva.
Yo siempre trabajé bajo patrón, me explotaban. No quiero ser un porcentaje y no figurar en nada.
Estar bajo el poder de una autoridad que organiza el espacio y el tiempo es el efecto de no poder decir que no, de imponer límites, de preservarse. La reacción inmunitaria se ajusta a una relación que consiste en afirmar que el sí mismo y el no sí mismo, son diferentes, siendo esta diferencia la de una relación entre alergeno y anticuerpo pero que el alergeno elegido pertenece al mundo personal del sujeto. Siendo en las enfermedades autoinmunes una parte del cuerpo, un órgano.
El trauma en este sentido queda articulado con el funcionamiento familiar, es una falla en el proceso de dependencia.
Conclusión:
Las enfermedades autoinmunes constituyen el eje privilegiado de la relación con otro (Sami-Ali). Se ve disminuída por una sola y misma problemática tanto inmunitaria como relacional. En torno a la percepción del rostro de la madre y concebir la diferencia. Esta diferencia parece inimaginable en esta relación. No es obra de ausencia de elaboración por parte del bebé sino de un intenso trabajo defensivo de reducción a lo idéntico, porque de constituirse
la diferencia pasaría a constituirse en una patología, donde la madre se transforma en el otro diferente, que en lugar de armonizar tendría que defenderse de la falta de investidura.
El núcleo de estas patologías parecen ser vacíos psíquicos, producto de un defecto fundamental de la instalación de la relación de base (Balint, M. 1968) que conduce a una descalificación de las vivencias psíquicas.Esta situación de trauma está caracterizada por la no inscripción de un acontecimiento potencialmente representable. 
Cuerpo y discapacidad:
Edgardo Adrián Grinspon
A partir del relato de dos sueños de personas discapacitadas ,se plantean dos lineas no excluyentes para pensar el cuerpo en la clínica de la discapacidad.
1) Los trastornos en la hominización debido a la alteración en la matriz simbólica primaria ,del psiquismo parental.
2) El cuerpo defectuoso y que efecto puede producir en la imagen de si-mismo en el yo.y a nivel del self-sentido condicionando un tipo de funcionamiento del yo vinculado a ese defecto.
Se incluyen tres casos clínicos que articulan los planteos previos.
El Propósito de estas lineas es continuar una serie de preguntas surgidas en torno a reflexionar sobre la clínica de la discapacidad:
Dos sueños a manera de introducción:
Un hombre cuya hija de dos años de edad padece de una leucomalasia ,sueña durante su lactancia con una escena de una novela, una serpiente se arrastra por las noches hasta el dormitorio y se nutre larvadamente, lactando de los senos de la madre dormida.
Otro paciente discapacitado neurolocomotriz, secuela de una médula traumática esta por contraer matrimonio y sueña con una laucha cosida por el lomo con una paloma. La irradiación asociativa remite a algo entre cómico y monstruoso. Bart Simson y Frankenstein.
¿Qué tienen en común estos dos sueños?
En ambos aparecen animales y en ambos el soñante está afectado por una discapacidad directa o referida al familiar. Veremos màs adelante como en las características corporales de esos animales aparecen aspectos yoicos de ambos pacientes y cómo la temática animal implica los trastornos posibles en asumirse como perteneciente a la especie.
Me gustarîa plantear dos lineas posibles (no ùnicas) de trabajo en la temática de la discapacidad:
1) Los trastornos en la hominizaciòn y su consiguiente efecto de quiebre en la transmisión generacional por interferir en la simbiosis primaria.
2) El cuerpo defectuoso y su relación con la imagen de si-mismo en el yo .y a nivel del self-sentido condicionando un tipo de funcionamiento vinculado a ese defecto o a compensarlo.
Estas especulaciones, comienzan respecto a una frase de Frances Tustin (1986) que da forma a mis interrogaciones. En su artículo llamado el surgimiento del self-sentido, intentando cernir experiencias pre-verbales y de tipo subjetivo corporales, utiliza la feliz expresión: “Niveles poeticos de la personalidad“.
Las experiencias centradas en el cuerpo, Gampel(2000) permanecen inscriptas en este y se expresan mediante elementos de fantasia temprana y están contenidos en el funcionamiento del ego.
Gisela Pankow (1972) dota a la imagen corporal de dos funciones simbólicas. La primera se relaciona con las estructuras espaciales como forma y gestalt.La función secundaria de la imagen corporal afecta la estructura de ese vínculo en términos de contenido y significación .Contiene a la imagen corporal como una representación.
Que inferencia podríamos hacer respecto al cuerpo en estas problemáticas teniendo en cuenta al mismo como fuente misma del surgimiento pulsional y de la subjetividad naciente en términos cercanos al origen del yo real primitivo o inicial.
Si el cuerpo es el orígen, ¿cuales son los efectos sobre el psiquismo de un cuerpo defectuoso, ¿cómo se construye a partir de ese defecto una imagen del sí mismo en el yo?
Esteban , había sufrido una importante quemadura a la edad de ocho años que le deformaba la mitad del rostro izquierdo y ese hemicuerpo . Además de los efectos de la quemadura, se veían en su rostro los distintos implantes de piel. Consulta por episodios de pánico y no es sino al final de la segunda entrevista que menciona al pasar su quemadura, esta no era un tema significativo para él ni lo había sido hasta ese momento(esta descatectización del trauma es de frecuente observación)
Es promediando el segundo año de tratamiento que insistentemente se actualiza en sesión la vivencia de una falta de piel ,que lo contenga y lo proteja .Durante mis intervenciones mueve la cabeza como si algo le doliera en el cuello y habla repetidamente de consultas con su dermatóloga .Dos sesiones seguidas habla sobre enojos reiterados con su hijo menor. Le sorprenden , no sabe por qué.
Intuye algo desproporcionado y concluye que su hijo tiene la edad que él tenía cuando se quemó.
Habla de la quemadura. Esta lo dejó postrado en una cama en el hospital de niños.
”… yo pensé en el dolor físico que sentí. Recuerdo que me cepillaban la piel y eso me dolía mucho .Papá me decía …sos un macho… y yo lo veía llorar a él. Nunca pensé en el dolor del abandono .De esas mi hermano y yo habíamos hecho miles y nadie se daba cuenta .Yo le imputo a él , mucho del descuido .Pasó porque tenía que pasar pero mi vieja no me vino a ver en todo el verano . “Mi viejo no la dejaba…” dice en un llanto algo desproporcionado. ”…si ella hubiera querido hubiera venido…”.A , lo largo de sucesivas sesiones Estebán o reacciona exageradamente a mis intervenciones(llorando desmedidamente , en un tipo de llanto que hasta llegaba a enojarme) o a veces sale agotado de las mismas, suspendiendo su actividad laboral .En esos casos suele ir al gimnasio o a hacerse masajes (kinesiológicos) ya que padece de contracturas frecuentes. Luego de un sueño respecto de una camisa que él había pensado en ponerse ese fin de semana pero que no usó porque era gruesa y hacía mucho calor.En la secuencia de asociaciones lo lleva a una foto en una terraza con su hermano(gemelo),foto que él siempre uso como anclaje temporal para ubicar episodios previos o posteriores a la quemadura..
Desde ahí empezamos a hablar de construir entre nosotros una “piel psíquica” que lo contenga pero que a la vez lo defienda(Anzieu menciona la piel del yo como una barrera que protege ,contiene ,filtra los intercambios y a la vez funciona como superficie donde inscribir los trazos).
En este caso vemos cómo es que a partir de un defecto corpora( y de una vivencia traumática) , que se construye una imagen del sí mismo ,en el yo. Un yo despellejado sin barreras de contacto que actualiza y perpetua lo idéntico(De M´ uzan) del trauma.
Distintos autores han enfatizado el valor del cuerpo como un primer modo de interiorización de los objetos y las experiencias .Genevieve Haag las ha llamado identificaciones intracorporales. Modos de simbolización primaria. que dejan una marca en esos niveles poeticos y preverbales de la personalidad .
Phyllis Greenacre habla de defensas del organismo de temprana aparición ontogenéticos y que se transforman en mecanismos mentales de defensa del yo maduro.
Esther Bick ha descipto las identificaciones adhesivas tipo ventosa aspirante como protección contra las vivencias de caer o licuarse.
Antonia tenía 26 años y se desplazaba en bastones canadienses, por una secuela de un mielomeningocele.
Durante casi dos años las sesiones se transformaron en una confrontación permanente, a pesar de mis continuos esfuerzos por salirme de cualquier eje yoico de respuesta a sus provocaciones, requerimientos o preguntas. A la larga mis esfuerzos eran infructuosos y terminaba agotado, sintiendo que no había podido escapar de una tela de araña que indefectiblemente me llevaba al lugar de un caracterópata que se enfrenta con otro caracterópata.
A partir de un sueño mío que no relataré pero que tenía que ver con una película de dibujos animados MONSTERS INC. ,pude pensar que tal vez su vínculo conmigo era isomórfico a cómo su cuerpo se vinculaba con el mundo. Antonia para desplazarse buscaba con sus bastones el punto más resistente del terreno y una vez que lo localizaba ,sobre el se apoyaba para desplazarse .Fue así que pude pensar en decirle que a ella confrontar conmigo la hacía sentirse segura , que ella sabía que si se apoyaba en mis convicciones ella no se iba a caer .El efecto de esta intervención fue el de un rubor erotizado y silencioso. Había una defensa hipertónica contra una vivencia de caída sin límite.Este tipo de vivencia de caer sin apoyo está ligada a la sensación de falta de objeto posterior(Grotstein,1981)que sostenga . Trabajó màs de un año desde su primera consulta antes de que con la ayuda de un espejo, se animara por primera vez a mirarse la espalda. Poseía una desprolija cicatriz que se había fibrosado y que englobaba como un manojo varias raices nerviosas con el riesgo de una médula anclada. Pero para ella la espalda era un agujero, representación de lo que ella sentía era lo que le habìa ocurrido en su espalda y que le habían explicado como causa de su mal. Solía decir que le daba miedo mirarse el agujero .Esta imagen parcial de su yo corporal persistió aun tiempo después de haber comenzado a observarse la espalda con más detenimiento.
Trabajamos el agujero ,como un agujero en sus trama representacional . Ella no quería mirar ,mirar- se ,ser mirada, porque ella suponía que lo que había para ver era un agujero.
La primera vez que le dije que ella se había sentido un agujero para su madre
Me contestó:” Qué novedad. Siempre lo supe”, pero en las asociaciones subsiguientes apareció un recuerdo :Su madre había intentado suicidarse con ella en brazos, cuando ella era aún una beba.
Otra paciente, Manuela tiene 31 años al momento de consultar.
Padece de un enanismo acondroplásico. Tiene una cabeza bastante más desproporcionada que el resto de su cuerpo. Una frente muy ancha y pelo enrulado que la hace parecer más alta.
“Se me hace dura la etapa adulta”. Llora.” La soledad que siento. No tuve relaciones con nadie .“ Siento un vacío muy grande en mi vida.”.” Estoy paralizada con el proyecto de ir a vivir sola.. Me falta el arranque.”
Fragmento de una sesión:
“Es como que encaro muchos proyectos y después no los puedo sostener .
A mí me encantaría poder sostener mis ideas pero no puedo.” (Al decirlo se golpea la frente con una mano).Este es un gesto que repite varias veces.
“El otro día escuchaba un programa de radio. Le hacían un reportaje a XX.Me encanta esa mujer porque puede hacer muchas cosas a la vez . Yo con sostener una de esas cosas ya para mí es suficiente .”
(Le remarco si notó que dijo muchas veces la palabra sostener )
Se sonrie. No se había dado cuenta pero a la vez siente que es una palabra conocida.
Por la terapeuta anterior ,sabîa que Manuela habìa tenido dificultades para leer debido a que por el excesivo peso de su cabeza no podía sostenerla no pudiendo leer el pizarrón.
Otra linea que merece resaltarse son los trastornos en la hominización (Ciccone Albert) y que también aparecen los dos sueños relatados , con las obvias referencias al cuerpo.
Un papá sueña con una hija , amorfa ,que no se sostiene a si misma Digamos sin un sostén esquelético que le permita erguirse y sostenerse así.
Un paciente sueña con una laucha cosida por el lomo a una paloma .De la paloma dirá “ no es la de la paz ,blanca , linda. Es una paloma de plaza, gris ,fea..De la laucha dira “ sale de la basura.,la cola es larga y sinuosa , me hace acordar a la cicatriz que llevo en la espalda. No suelo vermela mucho .Solo en los hoteles cuando me voy de viaje”(el está por irse de luna de miel).
“Cosidos por el lomo “ hace referencia a lo que los une. Ella tiene que empujarle la silla. En el sueño la paloma se mete entre el respaldo y su espalda. El respaldo hace referencia a mí ,la voz que desde su espalda lo respalda.
Hace un silencio largo y al finalizar la sesión hace crujir ruidosamente los nudillos.
Yo pienso en los huesos de la paloma.
La aparición de un familiar discapacitado tiene el valor de una verdadera neurosis traumática(Maldavsky David ,1994) ,pudiendo producir una ruptura en el contrato narcicísta , instalando una decepción originaria que movilizará defensas para restaurar la ilusión primaria perdida. En el lugar de esta ilusión, se puede instalar un sentimiento de extrañeza y de no-humanidad. La percepción de la humanidad del otro no es algo que va de suyo. sino que se gestará a partir de las identificaciones y proyecciones parentales. Esta sensación de extrañeza puede terminar cuestionando las propias identificaciones parentales a su sensación de humanidad.
Bibliografía:
-Anzieu Didier (1987) ,El yo piel .Biblioteca Nueva España.
-Ciccone Albert , “La transmisión psychique inconsciente “,Ed. Dunod.
-D´ muzan
-Gampel Yolanda ,” Lo vivo y lo persitente en el trauma ,el duelo y el cuerpo “ coloquio científico de APA Bs. As. 30/06/2000
-Haag Genevieve , “ Contribución a la comprensión de las identificaciones en juego en el yo corporal”,Rev. De Psicoanalisis 1993,tomo L,n 1.
-Maldavsky David :” Pesadillas en vigilia “ .Bs. As. Amorrortu Editores 1994.
-Pankow Gisela ,Lecturas de la psicosomática,”Imagen del cuerpo y medicina psicosomática “,Lugar Editorial ,1996.
-Tustin Frances , “ El surgimiento del self sentido “,Revista Chilena de Psicoanálisis vol 14,n1,1997.

Dispositivo terapéutico para el abordaje del niño pequeño con autismo y sus padres: desarrollo del juego y la simbolización en la salida del aislamiento
Resultados terapéuticos. Presentación de un instrumento de evaluación cualitativa de los tramos de procesos clínicos
Liliana N. Kaufmann
RESUMEN
Esta presentación se encuadra en una investigación más amplia destinada a averiguar de qué manera es posible un dispositivo terapéutico que permita a los niños pequeños con autismo potenciar la salida del asilamiento. Propone sobre todo que en los niños con autismo hay fallas en la simbolización pero no ausencia. Su objetivo es poner en evidencia que es posible en estos niños el dominio de la realidad a través del juego
Una parte del trabajo está destinada a presentar un instrumento de evaluación cualitativa del proceso terapéutico enfocando la tópica intersubjetiva: Girlla de interacciones recíprocas (Kaufmann 2004) Su diseño aún está en construcción, y complementa la valoración cualitativa de las dimensiones que se alteran en el autismo, obtenida a través de la aplicación del Inventario de Espectro Autista : IDEA: (Rivière y Martos, 2000.

Comentadora: Estela Tarrab
Una preocupación común reúne a los autores de los trabajos: es la referida al abordaje clínico. Desde sus respectivos marcos teóricos cada uno de ellos nos cuenta acerca del trabajo en sesión con patologías que, no obstante su diversidad, ponen en evidencia un psiquismo subvertido en su lógica complejizante.
En efecto, estímulos que provienen del exterior pueden ser tratados como pulsionales y estímulos internos que son expulsados como si provinieran del exterior. Un Yo que no ha conquistado del todo o ha perdido su aptitud de intérprete de las modulaciones pulsionales y es incapaz de trasponerlas eficazmente en la pantalla de la conciencia.
La ruptura violenta de las oscilaciones regulares de las pulsiones deja su marca como autopercepción disruptiva en las diferentes formas del dolor.
Mabel Malinowski, de la metapsicología freudiana, ubica especialmente el modelo económico como marco conceptual para pensar las patologías autoinmunes.
La teoría del trauma, la compulsión a la repetición, como las alteraciones entre la percepción y la conciencia cobran protagonismo en las viñetas clínicas que nos presenta.
El soma lleva la marca memoriosa de un desencuentro originario, de la desinvestidura materna en términos de una alteración en las “estructuras de reconocimiento”.
El dolor orgánico adquiere palabras que la analista tolera escuchar y acompaña a historizar. Asimismo propone una actividad de produccion en sesión con lo que la autora llama “materiales sensibles”. Una interesante oferta para la figurabilidad y el libre juego en un contexto de múltiples matices, dirigida a pacientes que han hecho un “intenso trabajo defensivo de reducción a lo idéntico.”
Por su parte, los interrogantes de Adrián Grinspon nos invitan a reflexionar tanto en la especificidad de las identificaciones en personas con déficit en sus funciones orgánicas, como en los efectos de una vivencia de ruptura en la coherencia transgeneracional signada por una marca somática incapacitante. Su trabajo pone en evidencia un abordaje clínico de la discapacidad con un foco preciso en la dinámica de la transferencia.
La percepción imaginaria de un cuerpo que contiene y transporta tiernamente puede tornarse en un espacio de ajenidad y en oposición al yo.
Así, la pérdida de cierta afinidad o un exceso de diferenciación en el marco de los encuentros y desencuentros originarios es uno de los escenarios desplegados frente al analista en sesión. Tanto en la producción onírica como en la tendencia a establecer lazos deudores, reclamantes o por compasión constituyen su evidencia.
El trabajo de Liliana Kauffman es una esforzada síntesis de una investigación en curso.
Del mismo se deduce la aspiración a sistematizar los resultados de la utilización de un dispositivo que pone a prueba ciertas hipótesis teóricas y clínicas sobre el autismo.
Su experiencia clínica le revela la emergencia de un nacimiento subjetivo en términos del registro de estados afectivos y de modelos de interacción inéditos para el niño y sus padres.
Nos refiere un encuadre vincular en el cual advierte capacidad lúdica y como tal se constituye en un vehículo privilegiado que favorece el despliegue simbólico y el dominio de la realidad en niños con autismo.
Al mismo tiempo propone un instrumento de evaluación cualitativa basado en el análisis de “momentos claves de un juego”. La construcción de una grilla y un inventario son aplicados a fin de ponderar momentos significativos de la actividad simbolizante.
Por su parte las intervenciones espontáneas del auditorio promovieron los intercambios de experiencias y planteos teóricos. Se buscaron precisiones acerca del valor psíquico de la desmentida funcional y de la desmentida patológica en relación tanto a la condición minusválida como a la de discapacidad. También se plantearon interrogantes acerca del tipo de desinvestidura inferida en las patologías del desvalimiento en general y la evidencia de representaciones sobreinvestidas al servicio de la defensa en las viñetas presentadas. También se trabajó sobre la temática del duelo por el cuerpo defectuoso y sus efectos psíquicos antes o después del empuje puberal. Se mencionó la cuestión del dolor somático y del dolor psíquico; los efectos desestructurantes de la mirada materna y la mirada simbolizante del analista. Finalmente se dejó abierta la pregunta acerca de las diferencias en torno a la disponibilidad de recursos anímicos de cada sujeto para simbolizar el sufrimiento.
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