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    Actas del Foro de Articulación Clínico-Teórico
 

Reuniones realizado durante Marzo-Abril 2005, en las cuales se trabajó sobre textos de Alberto Eiguer

Descriptores :
Perversión moral, Perversión narcisista, Objeto no objeto, Testigo, Contrato perverso, Víctma y cómplice, Autoengendramiento, Función subjetivante del yo, Subjetividad transferencial, Complementariedad inter imaginaria.

Para A.Eiguer la perversión es moral cuando es una perversión de comportamiento más un otro implícito en un escenario en la realidad. El perverso narcisista nunca está solo, funciona con otros . Dolor y perversidad son conceptos claves Y lo perverso implica malignidad o abuso extremo y destructividad. Por eso pensamos el abuso como manipulación Exhibir el manejo es el modo de mostrar la superioridad y la impunidad. Incluso ante el terapeuta

U n perverso narcisista está limitado a la manipulación por haber sido él objeto de la seducción narcisista.

El objeto a denigrar y el testigo son fundamentales en estas estructuras .

Objeto al que llamamos -siguiendo a Racamier- objeto no objeto, o utensilio. La malignidad se registra a partir del objeto no objeto, en un clima de denigración; es decir, uno como terapeuta ve el efecto en el objeto. Implica la presencia de Voracidad, Envidia y Desmentida de la vitalidad y la autonomía del otro

Planteamos que este clima habitual es registrado desde la subjetividad transferencial en sesiones familiares en las que impera la perversión narcisista. , y el terapeuta es el que pasa a jugar los dos lugares

El testigo en esta situación tiene que ser el terapeuta; el testigo tiene que ver con un lugar de sufrimiento, por eso el terapeuta es el que puede, o no, sostener el lugar de testigo desde el registro del sufrimiento; es testigo y testimonio; pero qué subjetividad hay para que el sufrir quede registrado como dolor?

Sostiene Rousillion que ninguna construcción es efectiva si no convalidamos el dolor del paciente. Siendo el dolor el registro presubjetivo en un ser vivo frente a las situaciones que dejaron marcas aun no subjetivadas. D. Maldavsky habla de dolor sin conciencia, muy anterior a la posibilidad de registro del matiz afectivo, en el que hay sólo descarga somática, que debe ser rescatada desde la subjetividad transferencial del terapeuta.

El perverso opera con la complicidad de su partenaire que funciona desubjetivada. El efecto es sobre el hijo que en este caso se torna en objeto no objeto.

La voluptuosidad y la excitación que implica ser mirado por alguien, la víctima, es acompañada por una mirada testigo desubjetivada, en este caso del cómplice o el partenaire del perverso. El perverso lo logra a través de los efectos de la manipulación. Lo mismo se nota en el efecto que tiene sobre alguno de los hijos, que es el que finalmente según el motivo de consulta opera como víctima. Si la que consulta es una pareja, el partenaire puede operar de cómplice y de víctima, es decir los lugares no son fijos. Lo importante es que en la mente del terapeuta esté claro que hay alguien que fue alguna vez desubjetivado por la seducción narcisista y que en algún lugar está pidiendo nacer subjetivamente y al decir de E.Grinspon, esto lo tiene que producir el efecto de complementariedad interimaginaria . Kaes lo concreta en la idea de transformar complicidad en complementariedad.

La mirada del terapeuta abre una posibilidad de subjetivación . Desde el padecimiento de la víctima y en la complementariedad con el analista, es que se puede ir a recuperar el sector no subjetivado en el perverso.

Es necesario detectar el modo en que se pactó el contrato perverso, con el cómplice y con la víctima . Diferenciamos complicidad (del perverso y su cómplice) de complementariedad (espacio interimaginario que se juega en la transferencia)

Eiguer habla de cinismo como un tipo de perversión moral. Partiendo del concepto de perversión narcisista de Racamier, y a partir de nuestra experiencia clínica, pensamos en la perversión narcisista como tronco, y observamos que es en la manipulación donde se puede observar el aspecto cínico del narcisista, cuando por ej., ataca el saber o el pensar del otro.

Sostiene Rousillion que en los sufrimientos identitarios narcisistas, lo que está fallido es la capacidad de subjetivación. La función subjetivante del yo está fallida. Asumir el mito del origen implica recuperar el interrogante que permitiría un devenir subjetivo. El perverso sostiene un tipo de autoengendramiento, en un intento de desmentir el mito de origen. Hay que deconstruir el autoengendramiento para asumir al mito de origen. Ser el Padre del Padre es una situación imposible.

Eiguer diferencia entre perversión y psicópatía: el psicópata actúa descargando, el perverso planea una estrategia clandestina e involucra al otro dentro de su trama.

La transferencia en el perverso

Hay que diferenciar al perverso narcisista de defensas perversas , en otras estructuras, ya que la trama subjetiva es cualitativamente diferente. Un perverso actúa de un modo económico: en la maniobra eficaz no hay exhibicionismo. El sufrimiento tiene que ver con lo objetal, y la propuesta es que desde la subjetividad transferencial de nuestro malestar es que le damos un corte a lo sincrónico de la estructura..

El pronóstico en estas estructuras clínicas queda definido por el nivel de retracción y desubjetivación.

Dice AEiguer: del goce a la satisfacción. Si aparece el placer es menos grave, si el perverso registra satisfacción hay un mayor grado de subjetivación. Los perversos no sienten celos, si aparecen es porque están mejor, hay un otro en el escenario. Entonces, aparecen como en una secuencia, primero goce y satisfacción, segundo: placer masoquista, celos. Y finalmente, debemos evaluar cuál es el nivel de retracción o desubjetivación. Cuanto más retracción y desubjetivación va a haber menos posibilidad de celos porque en ese caso el placer masoquista, el goce y la satisfacción no aparecen , Son elementos para evaluar : ¿hay algún placer orgástico? ¿este escenario se mantiene en esa “gelatina” de alta toxicidad?

El perverso es alguien que, para sobrevivir, creó una estrategia trans e intersubjetiva al armar un escenario. En lo t ransubjetivo, uno arrasa con el otro. Cuando se recupera la piel y el borde pasamos de lo transubjetivo a lo intersubjetivo. Que una familia consulte habla de un pedido de pasar a la intersubjetividad. En lo transindividual no hay corte, son eficaces todas las desmentidas (de generaciones, sexo, vivo-muerto, según las nombra Racamier) estamos en el escenario incestual con la defensa transindividual operando.

Grinspon propone un espacio terapéutico que funcione como espacio de resubjetivación de lo clivado y de subjetivación de lo no subjetivado, para dar lugar al nacimiento subjetivo . Para lo cual es necesario un espacio transferencial no escindido: la única posibilidad es que haya un espacio donde el clivaje fracase. P roponemos que en familias con estructuras perversas o secretos, cuando opera el clivaje, el espacio terapéutico debe ser no escindido. Cuando hay actos perversos es una indicación.

Ejemplo clínico: * Se trata de una familia con un adolescente adicto muy grave, con un padre perverso narcisista y una madre cómplice entregadora, con alto nivel de manipulación. La posición en el tratamiento fue defender al hijo e ir al enfrentamiento de la manipulación perversa del padre.

El padre, denigra brutalmente al hijo enloqueciéndolo; la mujer se sostiene en una posición desubjetivada, es cómplice. Entonces se propone operar con una técnica anticolusiva , utilizando el doblaje

Colusión: cuando dos se unen contra un tercero, cuando la alianza de los padres o dos en una familia opera en detrimento de un tercero. Se habla de movimientos antiperversivos anticolusivos. En este tipo de terapia, es necesario ir al enfrentamiento como interacción anticolusiva ...

En el caso clínico presentado, se utiliza la técnica del doblaje. Se dobla al hijo enfrentando al padre, apelando al hijo que hay en él, que está devitalizado y proyectado en el otro. Apuntando al hijo que hay en él en latencia, el analista se convierte en el hijo. Doblar significa pararse detrás del hijo y hablarle al padre desde ese lugar, no dejando afuera ninguna sensación propia experimentada en ese momento, (taquicardia, malestar corporal, etc)…

Se apuesta a una complementariedad interimaginaria, utilizando el doblaje porque no hay espacio para una palabra, no hay tiempo interno, para que la palabra sea subjetivable, mientras que la acción sí tiene efecto.

Al intervenir se apunta al hijo que hay en él pero tambièn al imaginario de los otros ; cuando preguntamos, ya no apuntamos a la pregunta, sino a rescatar la subjetividad de todos. Por otro lado le permite al hijo rescatarse al poder registrar el tipo de manipulación al cual está sometido

Procedemos con la lógica del acto. La técnica de apelar al acto, de alguna manera permite justamente esta modificación porque es la lógica del perverso. Por otro lado, uno de los efectos interesantes que ocurre es que al generar esta cuestión de doblaje, el miembro de la familia a quién estaba destinado el ataque o la denigración, en ese momento queda sustraído de esa escena .

El hijo era un objeto degradado y destruido que le sostenía un guión al padre, y el padre lo mataba y lo salvaba; la madre miraba como el padre lo mataba o generaba en él deseos autosustractivos de irse a morir, ya sea con la droga o a modo traumatofilico, sosteniendo una postura cómplice entregadora. Hay una pareja aparente, por eso después hay que relacionarlo con el auto engendramiento.

Es condición que la pareja quiera tener vivo al hijo para iniciar un tratamiento .

Este hijo permanentemente salvado y matado no puede nacer.

Si estamos pensando que el padre es un perverso narcisista que necesita esta manipulación del hijo para alimentar un narcisismo que no está bien constituído, por supuesto que no hay un yo subjetivado del padre. Está sostenido por lo que Maldavsky llamaría una identificación de clivaje, por eso necesita tener al hijo ahí para maltratarlo, para matarlo y salvarlo. Lo que no se tolera es justamente lo vivo, que implica la subjetivación y la búsqueda, porque es un circuito paradojal.

Por otro lado, en el acto sincrónico hay una actualización, se trae en acto y lo hace actual. Es ahora y en acto. Sostiene Rousillon que lo no subjetivado sometido a la compulsión a la repetición retorna como percepción actual y a través de lo actual. Entonces, podemos pensar que lo que aparece en acto es el modo de retorno de lo aún no subjetivado. El involucrarse y tolerar del analista, evita la descarga de más de lo mismo y se deberá evaluar qué resto quedó después de cada intervención, es el grupo el que procesa, y no cada uno .

Es desde el espacio interimaginario, es un espacio extratópico , fuera de tópica. Kaes propone que en estas situaciones presubjetivas el único modo de retorno es fuera de la psique, en un espacio unimaginario extratópico. Propone compararlo con el espacio del sueño,cómo cuando uno sueña para otro y que uno se incluye en el mundo del soñante y es un interlocutor en el otro

En toda estructura familiar se observa una tendencia hacia “más de lo mismo” Y otro sector que resiste, la ligadura pulsional necesaria que resiste aquella tendencia para producir algo del cambio y aprehender lo no subjetivado. ¿Cómo retorna lo no subjetivado? A través de la escena vivida en el escenario del grupo familiar. Si el terapeuta y su subjetividad al incluirse en la relación del grupo familiar lo tolera, posibilitará que en lugar de nivelar para el “más de lo mismo” haya un resto pulsional erótico que se inscriba.

Lo nuevo, lo no nacido, el hijo como nacimiento de lo diferente: es lo que tiende a ser desesetimado y lo que intenta retornar. En este tipo de familias lo hijos suelen quedar deglutidos en la estructura fusional familiar, que no permite el escenario subjetivo de la diferencia.

En terapia de pareja , E.Grinspon propone detectar los mitos individuales que están armando una escena, y detectar el tipo de complicidad que genera sufrimiento, poniendo en juego la propia figurabilidad del analista que es lo que le permite imaginar estas escenas.

En ocasiones la presencia de las escenas de ambos mitos y la complicidad en el sostenimiento de la escena no es remontable.

Hay casos en los que la estructura no sostiene lo nuevo. Porque lo nuevo tiene que ser desvitalizado al servicio de los mitos fundantes, no pudiendo rescatarse la brecha de lo diferente por la complicidad de los mitos.

Son relaciones que tienen una pluralidad de escenas condensadas en una complicidad interfantasmática; entran en sincronía.

Algunas problemas planteados

A continuación transcribimos algunas de las discusiones que se generaron en el Foro a partir de la lectura de los textos, encontrando respuestas en ciertos temas y quedando en otros las preguntas abiertas para nuevos debates.

•  Sadismo y masoquismo , son considerados como perversiones sexuales o perversiones morales?

Por donde pasa la diferencia? No se plantea este interrogante desde lo descriptivo, sino desde la producción del fenómeno.

Y desde ese punto de vista, el masoquismo moral es en el proceso de complejizacion, posterior o anterior al masoquismo sexual o al sadismo sexual?

¿Está más complejizado el aparato psíquico de uno que de otro?

Si nos referimos a los puntos de fijación, la perversión narcisista tiene que ver con rasgos melancólicos, del erotismo oral secundario, donde se da la manipulación de los afectos. En el perverso sexual la fijación sería anal primaria

Se sostiene que el perverso sexual tiene mas recursos. Si hay un goce sería menos regresivo. Alguien en quien detectamos un masoquismo moral, lo pensamos más descomplejizado que alguien que es víctima de un masoquismo sexual, genital.

•  Cuál es la condición de la estructura para hacer el pacto sadomasoquista y la perversión cómplice?

¿Cuál es el partenaire del perverso narcisista? ¿ En qué cuadro podemos ubicar al partenaire del perverso narcisista? En los casos analizados se observaron sicosomáticos, adictos, etc.

Sin embargo queda abierto el interrogante, teniendo en cuenta los matices, los procesos de evolución de cada estructura, etc

•  Como son cuadros narcicistas podemos pensar que puede haber en ambos miembros de una pareja un intento de manipulación hacia el otro, sea desde los afectos o desde la conducta .Podemos pensarlos como lugares intercambiables al manipulador y al manipulado?

Nuevamente queda abierto el interrogante, depende de la fijeza y gravedad de la estructura, la evolución de la misma, etc.

•  Cuando se arma la estructura, en una pareja, entre ella y él hay una complicidad . Ellos son efecto de esta estructura que se armó. Qué grietas tiene esta estructura ? Por qué se rompe ese equilibrio ?

Hay situaciones en las que el único modo posible de nacer, es morir sustrayéndose del campo tóxico. Uno se produce ausente en el campo del otro .

Si se busca morir para nacer, algo de ese equilibrio se rompió. El que muere, muere por estado de desesperación Pero implica una falla del mecanismo perverso .

Es una solución masoquista. Para el perverso, el supuesto objeto es lo más importante en ese momento. Y para este último, ser parte del guión privado del perverso es un lugar de nacimiento subjetivo; por eso cuando el perverso lo expulsa, observamos pacientes que hacen por ej.cuadros psicosomáticos que llegan incluso a la muerte..

•  A.Eiguer. sostiene que en la transferencia es bueno aguantar y resistir. Entonces, dice que en la tarea con el perverso uno resiste para ver en qué momento interpretar. Pero él habla de resistir en relación a las alianzas perversas que se establecen con determinado tipo de pacientes, que indefectiblemente se van a plantear, debiendo el analista ser consciente y resistir en esa situación, esperando el momento para denunciar el contrato perverso. Saberlo pero esperar.

Pero el resistir que estamos hablando nosotros es resistirse vivo , es no quedarse desvitalizado. No se trata de no entrar en la perversión del otro No es solamente eso, es más que eso. En relación al tema anterior del objeto, cuando se incluye el terapeuta, lo hace desde otro lugar que es un lugar de trama vital, y no de síntoma y de repetición en sesión.

Lo perverso genera una fuerza de destitución superyoica mediante la celada moral, resistir a esto y poder imaginar el sufrimiento padecido tras la caparazón perversa con técnica y estrategias de sobrevida.

 


 
 
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